domingo, 28 de enero de 2007

Lo que da comienzo a esta serie es la búsqueda de una representación de lo argentino en el campo plástico que es donde me desempeño. Como descubrí que es algo dificil de definir, me volví sobre la creación individual y singular; dando todas las posibilidades a lo subjetivo. Para comenzar, me volque sobre los textos en los que Jorge Luis Borges trabaja su idea del hombre de las orillas del Río de La Plata, creando una mística, más que reflejando a un tipo de hombre. Creando una mitología literaria del hombre, del argentino y del porteño de una época. Este ser mitologico, este hombre borgeano es reducido al principio, a un ser primario. El orillero, luego es elevado a un espacio mitologico, ya que su vida simple tiene un destino trascendente y superior, ha vivido para alcanzar un momento esencial, donde no solo su individualidad es convocada sino que allí su humanidad es superada por la conciencia de que su existencia expresa un fin último que es donde se da el desenlace de su vida. El fin último es, el coraje aunque eso cueste la propia vida. Alcanzar ese coraje se da a través de la esgrima criolla. Y de eso tratan las pinturas.

3 comentarios:

Griselda dijo...

Fer: no había visto la pintura 'Visteo' y me hace acordar mucho a Gauguin en el uso del color, que, a mí me encanta...no sé si para vos será un halago, o un palo...pero en fin, vos sabrás.

Seguí adelante con lo tuyo, que queremos ver cosas nuevas que seguramente serán muy interesantes

juan jalil dijo...

Que grande amigo!! ya habia visto estas obras pero en otro tiempo. Las vuelvo a ver hoy y me gustan tanto o mas que antes. Es una buena obra, esto San Telmo sale con fritas!!!! Reivindica el ser nacional de una epoca. Muy bueno!!!

Elisa dijo...

Felicitaciones Fernando !
Muy bien definida la serie GUAPOS Y ORILLEROS,transmite el dramatismo y la acción de las escenas.LAS CONTRADICCIONES de los HUMANOS, excelente como encontrar a un Cristo cualquiera en el comedor inconcluso.
Elisa